Si estás pensando en vivir tu primera experiencia con Ayahuasca, es natural tener dudas, expectativas e incluso algunos temores.
Preparamos esta guía para que puedas conocer mejor la propuesta del trabajo realizado en el Círculo Xamânico Maria Ayahuasca, comprender cómo funciona una jornada y saber qué cuidados son importantes antes de participar.
Sí. No es necesario tener experiencia previa.
La primera experiencia debe vivirse con respeto, conciencia y preparación. Antes de la jornada buscamos conocer al participante, aclarar sus dudas y darle las orientaciones necesarias para que sepa qué esperar y pueda decidir de forma consciente.
La Ayahuasca es una bebida de tradición ancestral utilizada en distintos contextos espirituales y religiosos, especialmente en América del Sur.
En nuestro trabajo se comprende como una medicina de expansión de la conciencia y una herramienta de autoconocimiento, dentro de una propuesta ritual de conexión con la espiritualidad y la naturaleza.
Cada persona vive la Ayahuasca de una manera.
Durante la experiencia pueden surgir emociones profundas, recuerdos, reflexiones, sensaciones corporales, cambios en la percepción, insights y visiones (mirações).
También pueden ocurrir momentos de incomodidad, llanto, temblores, náuseas o purgas.
No existe una experiencia igual a otra, ni una manera “correcta” de vivirla.
No.
Algunas personas viven imágenes y percepciones visuales muy intensas. Otras perciben sobre todo emociones, pensamientos, sensaciones corporales o estados de conciencia distintos.
La profundidad de una experiencia no debe medirse por la cantidad o intensidad de las visiones.
La purga, también llamada peia en algunas tradiciones, es una manifestación que puede ocurrir durante la experiencia con Ayahuasca.
Puede presentarse como vómito, llanto, bostezos, sudor, temblores u otras manifestaciones corporales y emocionales.
En muchas tradiciones la purga se comprende como un proceso de limpieza y liberación. Sin embargo, no debe entenderse como una obligación ni como medida del éxito de la experiencia.
No necesariamente.
Puedes llegar con una cuestión específica que deseas comprender, con un momento de vida que quieres mirar con más profundidad o simplemente con apertura para vivir la experiencia.
Es importante, sin embargo, no crear expectativas rígidas sobre lo que debería ocurrir. La Ayahuasca no funciona como una fórmula lista de respuestas.
Puede.
No toda experiencia es cómoda. Pueden surgir miedos, emociones intensas, recuerdos o contenidos que exigen acogida y presencia.
Por eso la preparación, la conducción responsable y el ambiente seguro son partes fundamentales de la jornada. Durante todo el trabajo, el participante permanece acompañado por el equipo responsable de la conducción.
Por razones de seguridad, no se permite la salida del participante durante el período de efecto de la Ayahuasca. Una vez iniciada la jornada, deberá permanecer en el espacio hasta el cierre de la experiencia y la liberación por parte del equipo responsable.
Esta orientación existe para preservar tu seguridad, ya que la Ayahuasca puede alterar la percepción, la coordinación, el estado de conciencia y la capacidad de evaluación durante cierto período. Por eso recomendamos organizarse para permanecer en el lugar durante todo el tiempo previsto para la jornada.
Sí.
Antes de la jornada recibirás orientaciones específicas sobre alimentación, descanso, hidratación, alcohol, otras sustancias y demás cuidados importantes.
La preparación no es solo física. Llegar emocionalmente disponible, descansado(a) y consciente de la elección que estás haciendo también forma parte del proceso.
Esta información debe comunicarse antes de participar.
Algunos medicamentos pueden presentar interacciones o contraindicaciones importantes con la Ayahuasca. Por eso, cada situación debe evaluarse individualmente.
Si tienes alguna condición de salud o sigues un tratamiento médico, informa al equipo responsable de la conducción del ritual.
La Ayahuasca no debe presentarse como cura garantizada para enfermedades físicas o psicológicas, aunque son muchos los relatos de mejora y sanación, sobre todo emocionales.
La experiencia puede aportar reflexiones profundas, nuevas comprensiones y distintas formas de mirar cuestiones personales, pero cada persona es responsable de su propio proceso de cuidado.
El trabajo no termina cuando pasan los efectos de la Ayahuasca. La integración es una parte importante de la experiencia.
Es en lo cotidiano donde podemos observar lo percibido, transformar comprensiones en actitudes y dar continuidad al proceso de autoconocimiento.
Una experiencia profunda no tiene que ser solo algo que ocurrió una noche. Puede convertirse en un punto de reflexión para cambios conscientes en la vida.
No.
Personas con distintas creencias, caminos espirituales y formas de comprender la vida pueden buscar una experiencia con Ayahuasca.
Lo fundamental es llegar con respeto a la medicina, al ritual, a la conducción y al espacio sagrado construido para la jornada.
Es natural sentir cierto temor ante lo desconocido.
Por eso no incentivamos a nadie a participar por presión, curiosidad pasajera o influencia de otras personas. La decisión debe ser consciente y voluntaria.
Si sientes que este es el momento de mirarte con más profundidad, ven preparado(a) para vivir la experiencia con respeto, presencia y apertura.
La experiencia con Ayahuasca merece responsabilidad. Por eso, antes de confirmar tu participación, es importante informar a la organización sobre:
Nuestra prioridad es que cada persona haga una elección consciente y que la experiencia ocurra en un ambiente de respeto, cuidado y seguridad.
Ofrecemos un espacio de acogida, ritual, presencia y autoconocimiento, para que cada persona pueda vivir su propia jornada.
“La medicina muestra. El camino lo recorres tú.”
— Círculo Xamânico Maria Ayahuasca